En el ámbito familiar y principalmente en la escuela los chistes, apodos y juegos crueles casi siempre atormentan a los niños con orejas en asa. Dumbo, orejas de elefante, orejudo son algunos de los ejemplos de discriminación que afectan la autoestima y perjudican el desarrollo de la personalidad. En los adultos las bromas son menos frecuentes pero la apariencia de las orejas pueden comprometer la ascensión socioeconómica.